06 abril 2005

Papa de Masas


La avalancha de fieles obliga a las autoridades de Roma a bloquear la fila de peregrinos (El País)

Miles de personas -se habla ya de 1,2 millones- esperan colas de hasta 14 horas para honrar al Papa (El Mundo)

"Es que era un papa muy querido", dirán muchos, "y especialmente por los jóvenes" añadirán. Muy querido fue Juan XIII y no hubo avalanchas en su velatorio. No señores, lo que produce toda esta locura es la conjunción de tres factores:

1.- Juan Pablo II ha sido el primer papa global. En su juventud fue un actor y al llegar al pontificado no renunció a seguir siéndolo. Ha sido una estrella mediática, ha utilizado la televisión como nadie, ha hecho el payaso cuando tocaba una gracieta y se ha puesto serio después para reñirnos a todos. Por eso los medios le adoran, les sube el share y les pone a cien. Al pobre Roncalli sólo le conocían los católicos y en estricto blanco y negro; A Woytila le conocen todos los catódicos en Yakarta, en Alma-Ata y hasta en Pyongyang.

2.- Existe una tendencia natural de los seres humanos –debería ser urgentemente estudiada por los antropólogos- a ponerse en la cola de lo que sea. Lo mismo me da la capilla fúnebre del Vicario de Cristo que la caravana anual de Semana Santa con destino Alicante. El caso es seguir a la multitud de acuerdo con el viejo lema: "¿dónde va Vicente? – donde va la gente". Si hay gente haciendo cola es que merece la pena, vete a buscar a los niños que yo os guardo el sitio...

3.- Los viajes a Roma se han abaratado hasta el absurdo. Al funeral de Pablo VI fueron los Reyes y Fabiola. Al de Juan Pablo II, con tarifas low fare, puede ir hasta Manolo el de Viajes Halcón. Si encima el Senatus PopulusQue Romanorum ofrece albergues gratis, mejor me lo pones.

No hay comentarios: